Especificaciones técnicas
Libre de experimentación y crueldad animal
Agricultura respetuosa con el medio ambiente
Libres de pesticidas, sin metales pesados, fitatos, ni derivados petrolíferos
Libre de organismos modificados genéticamente
Calidad terapéutica
Directo de pequeños productores
Comercio justo
El dióxido de titanio no nano es un pigmento mineral blanco, identificado como Titanium Dioxide, utilizado profesionalmente como opacificante, agente de cobertura, modificador óptico, pigmento blanco y carga funcional en cosmética natural, cosmética general, maquillaje mineral, jabones, pastas, emulsiones y productos sólidos. En Aromium, el dióxido de titanio para cosmética está orientado a formuladores que requieren alta blancura, poder cubriente y control visual del producto terminado.
El dióxido de titanio en polvo se suministra con especificación no nano, lo que implica una selección de tamaño de partícula no nanométrico para aplicaciones donde se busca mayor cobertura y menor transparencia. Es una materia prima vegana 100% puro y natural según especificación de suministro. En cosmética profesional debe diferenciarse su uso como pigmento u opacificante de su uso como filtro UV, ya que el dióxido de titanio como protector solar está sometido a ensayos y regulación específica.
Características técnicas
El dióxido de titanio para cosmética presenta color blanco intenso, textura pulverulenta fina, olor neutro e insolubilidad en agua y aceites. Se dispersa en fases oleosas, acuosas con dispersantes, emulsiones, jabones fundidos y sistemas pulverulentos. Su índice de refracción elevado proporciona gran poder de opacidad y cobertura, permitiendo blanquear o aclarar formulaciones coloreadas.
El dióxido de titanio en polvo requiere dispersión adecuada para evitar grumos, puntos blancos, arrastre irregular y textura arenosa. En emulsiones puede necesitar predispersión en aceite, glicerina, propanediol o dispersantes específicos. En jabones puede acelerar opacidad y mejorar uniformidad visual si se incorpora correctamente. Su condición no nano suele incrementar el efecto blanco sobre la piel frente a grados ultrafinos.
Aplicaciones profesionales
El dióxido de titanio para cosmética se utiliza en maquillaje mineral, bases, correctores, polvos, cremas coloreadas, jabones opacos, pastas cosméticas y productos de cobertura. La dosis profesional típica es recomendada del 1 al 10% en emulsiones y cremas opacificadas, del 5 al 25% en maquillaje mineral según cobertura, del 0,2 al 2% en jabones para blanqueamiento y del 1 al 5% en barras o pastas. El dióxido de titanio como protector solar solo puede emplearse como filtro si la fórmula completa cumple la normativa y dispone de ensayos SPF/UVA válidos. No tiene función en perfumería, velas o mikados salvo uso visual no recomendado por sedimentación o alteración de combustión.
Recomendaciones avanzadas por sector
Cosmética natural
El dióxido de titanio no nano es recomendable como opacificante y pigmento blanco en cremas, jabones y maquillaje. En cremas se recomienda del 0,5 al 3% para opacidad moderada, y en productos de cobertura del 5 al 15% según tono y sensorialidad.
Cosmética saludable
El dióxido de titanio para cosmética permite reducir el uso de colorantes orgánicos cuando se requiere blancura mineral y cobertura. Debe formularse evitando inhalación y priorizando formatos compactos, cremosos o dispersos, no aerosoles.
Maquillaje mineral
El dióxido de titanio en polvo es un pigmento clave para cobertura y ajuste de tono. Se recomienda del 5 al 25%, equilibrado con mica, talco, óxidos de hierro y óxido de zinc para evitar efecto máscara y mejorar adherencia.
Beneficios técnicos
El dióxido de titanio ofrece mayor poder de cobertura que talco, caolín u óxido de zinc en muchas aplicaciones pigmentarias. Frente a pigmentos blancos orgánicos, aporta estabilidad térmica, química y lumínica. Frente a grados nano, el dióxido de titanio no nano proporciona mayor opacidad visible y menor transparencia, lo que resulta ventajoso en maquillaje, jabones y cremas de cobertura.
Limitaciones, advertencias y precauciones
El dióxido de titanio en polvo no debe inhalarse durante manipulación. En sprays y aerosoles debe evitarse exposición respiratoria. El dióxido de titanio como protector solar no debe asociarse a declaraciones de SPF, protección UVA ni fotoprotección sin ensayos reglamentarios sobre la fórmula final. Dosis elevadas pueden generar blanqueamiento excesivo, tacto seco, espesamiento, sedimentación o dificultad de dispersión.
Ejemplos técnicos de aplicación
El dióxido de titanio no nano puede emplearse en una crema opacificante, recomendado del 0,5 al 3% con predispersión adecuada. El dióxido de titanio para cosmética puede utilizarse en maquillaje mineral compacto, recomendado del 8 al 20% para cobertura media a alta. El dióxido de titanio en polvo puede incorporarse en jabón de glicerina opaco, recomendado del 0,2 al 1% para blanqueamiento uniforme.
Consejos prácticos y combinaciones
El dióxido de titanio combina con talco cosmético, mica, caolín, óxido de zinc, óxidos de hierro, aceites ligeros, emulsionantes y dispersantes. Aromium recomienda tamizar o predispersar antes de incorporar, controlar aglomerados y validar homogeneidad visual tras estabilidad térmica.
Composición y origen
El dióxido de titanio para cosmética tiene INCI Titanium Dioxide, Nº CAS 13463-67-7, origen España y aspecto polvo. Es una materia prima vegana 100% puro y natural según especificación de suministro.